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sábado, septiembre 24, 2011

A la cola

Fin de semana. Estoy en una larga cola para hacer un depósito bancario. De entrada luce amenazante pues rebasaba los límites del edificio saliendo hasta la calle, pero mi ánimo es bueno y el ímpetu nuevo.

Conforme la fila de gente ingresa al edificio la sensación va refrescándose. Modernidad, productividad, actividad económica. Sin embargo, el semblante de los que salen comienza a dejarte adivinar una certidumbre agria. En sus caras se observa rabia y -lo que produce más temor- la inquietud de la injusticia. Dicen 'me país no es parejo'. Los más andados en la vida hacen remembranza de tiempos mejores. Los menos, piensan en el ideal extranjero o estructuran el plan infalible para su futuro.

Aún así sigo avanzando y para buena fortuna, lo hago más rápido de lo que creí. He llegado hasta dónde se pueden reposar los brazos o recargarse completo. A estas alturas la gente comienza a amigar. Unidos por un democrático desencanto las almas se reconocen, se sonríen y conversan jocosamente.

Continuamos caminando y más adelante el espíritu comienza a enflacar: todavía falta mucho. ¿Por qué tuve que pagar este dinero? ¿Qué me lleva a solicitar préstamos? Lectores de periódico, señoras con prisa a quienes les faltan aún varias actividades en el día, adolescentes que cumplen encargos, gente haciendo cuentas mentales una y otra vez, recalculando para reorganizar el presupuesto.

Más pasos. Luz y esperanza. Estoy en la recta final. Quienes ya están realizando su operación lucen sonrientes. Ya estoy animado, ¡estoy en la frontera! Al salir volveré a pensar en mis deudas, en cómo necesitaba el dinero para otras mil cosas. En lo insufrible de mi jefe, lo demandante de mi prestamista y lo odioso de mi deudor. La cara de los que salimos de la institución voraz no tardará en descomponerse. Pero he cumplido conmigo y también saldré triunfante ante mí mismo.

¿Por qué no estoy tan aturdido y desesperado? porque mi teléfono tiene bloc de notas y se pueden importar luego a la computadora, de donde después se pasan a este blog.

2 comentarios:

Khimâira---grαnαTê dijo...

Siguiendo... SALUDOS!!!

Xavis dijo...

Disculpa mi recién adquirida desconfianza en quienes pierden su tiempo leyéndome, pero ¿de dónde?